"THE DESCENT" (2005): Gollum no vive solo

El director y guionista Neil Marshall siguió con la tónica de crear una historia donde sus protagonistas estuvieran acorralados por unos cuantos come-humanos.

"HOSTEL" (2005): ¡Visita Eslovaquia!

'Hostel' nos muestra las accidentadas vacaciones de unos estudiantes norteamericanos que se van a sumergir en una historia de sexo, drogas, rock ‘n’ roll y gore.

"DOG SOLDIERS" (2002): Ricitos de Oro y los Tres ositos (versión +18)

Antes de ganarse el respeto en el cine de terror con películas como “The Descent” (2005) o “Doomsday” (2008), el director y guionista Neil Marshall debutó en su primer largometraje con “Dog Soldiers”.

"BIENVENIDOS A ZOMBIELAND" (2009): un chiste de zombies

Con un presupuesto de unos 24 millones de dólares, esta cinta se convirtió en la más taquillera de la historia en Estados Unidos en la categoría de muertos vivientes.

"LA POSESIÓN DE EMMA EVANS" (2010): El Diablo viste de Quiksilver

El pasado festival de Sitges fue el escenario de la presentación de una película española sobre una posesión demoníaca, 'La Posesión de Emma Evans'.

"EL HOMBRE LOBO" (2010): aprobado por los "pelos"

El público amante del terror en general, y de los licántropos en particular, esperaba el anuncio del estreno de una película de hombres lobo que pudiera satisfacer a los más inconformistas.

"SHUTTER ISLAND" (2010): estar cuerdo es una locura

En el año 2010 se estrenó la película “Shutter Island”, una adaptación de la novela homónima del escritor Dennis Lehane.

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viernes, 17 de junio de 2011

“THE DESCENT” (2005): Gollum no vive solo


Después del inesperado éxito de “Dog Soldiers” (2002), el director y guionista Neil Marshall siguió con la tónica de crear una historia donde sus protagonistas estuvieran acorralados por unos cuantos come-humanos, y en 2005 estrenó “The Descent”.

Esta vez no fueron licántropos, sino una especie de homínidos caníbales que, según se entiende en la historia, eran hombres de las cavernas que decidieron evolucionar en las cuevas en lugar del aire libre, hecho que los convirtió en unos goblins de “El Señor de los Anillos” pero ciegos y albinos.

Con unos 5 millones de dólares de presupuesto, la película obtuvo más de 50 millones de recaudación mundial y, además, le sirvió a Neil Marshall para consolidarse en el cine de terror y para obtener más éxito aún que su predecesora.

Tras la experiencia traumática que supuso la muerte de su marido y su hija, Sarah (Shauna MacDonald) decide, un año después, comprobar si ha conseguido superarlo. Para hacerlo, se reúne con sus amigas en los páramos de los Montes Apalaches (Estados Unidos) con la intención de vivir una aventura practicando una jornada de espeleología.


Juno (Natalie Mendoza) encabeza la expedición
Juno (Natalie Mendoza) será la encargada de organizarlo todo y preparar la ruta a seguir a través de una guía. Una vez en la cueva, hay un desprendimiento de rocas y las chicas quedan atrapadas en la cueva. Es entonces cuando descubren que Juno les ha mentido y, sin decírselo, les ha llevado a una gruta que nunca ha sido explorada y que no aparece en ninguna guía, con la intención de poder ser sus descubridoras y tener el honor de bautizarla.


Pero quedarse atrapadas en una caverna no será su principal problema. Con su incursión en la cueva, han llamado la atención de unos habitantes que, al parecer, llevan mucho tiempo viviendo en la oscuridad.

Mi tesoro...
Pese a parecer una idea simplona, el hecho de que unas chicas intrépidas quedasen atrapadas en unas cuevas subterráneas en total oscuridad, hizo que la película lograra el punto de miedo calibrado para poder decir sin tapujos que se trata de un gran film de terror y uno de los mejores de su año.

¿Qué es, por antonomasia, el ejemplo de miedo? La oscuridad.

¿Cuál es el lugar más oscuro del planeta? Una caverna subterránea.

¿Qué es peor que una caverna subterránea? La misma, pero con alimañas humanas y con ganas de masticarte.

 La angustia que produce la situación de estar atrapado en una cueva estrecha y sin oxígeno,  produce una sensación de claustrofobia que no mengua hasta al cabo de unos minutos cuando te has acostumbrado (en mi caso menguó solo un poco). Y cuando empiezas a acostumbrarte a estar bajo tierra, de la nada aparecen esos “bichos” que hacen que la película no aburra y le dan un aire muy fresco en un sitio donde esto es precisamente lo que falta.

La primera vez que se ve a la fiera carnívora, parece que en cualquier momento va a decir: ¡mi tesoro…! Pero en el momento que empieza a mostrar como es realmente, nuestro querido amigo de la Tierra Media se convierte en un suave conejito de peluche. El trabajo final de los “rondadores” es espeluznante y se consigue plasmar magníficamente como sería una persona que llevara miles y miles de años allí.

Además del miedo y los inquilinos de la cueva, y al igual que pasaba en “Dog Soldiers”, la trama consigue meterte en la película y los actores (en este caso actrices) logran estampar el miedo para que la cinta sea realista. Además hay un argumento de transfondo que ayuda a darle un sentido a toda la historia.

También se tiene que añadir que hay dosis suficientes de escenas de sangre y vísceras que complacerán a los más exigentes, y aumentarán la crudeza con la que se muestra esta cacería subterránea. Especial mención a la escena que se graba con la visión nocturna de una cámara, y que se asimila a un documental de National Geographic mostrando unos leones devorando una zebra.

LO MEJOR: el manejo de la oscuridad y los seres que viven en ella

LO PEOR: algún personaje está para rellenar y el final puede confundir


TÍTULO ORIGINALThe Descent
AÑO2005
PAÍSReino Unido
DURACIÓN100 minutos
DIRECCIÓNNeil Marshall
GUIÓNNeil Marshall
REPARTOShauna MacDonald, Natalie Mendoza, Alex Reid, Saskia Mulder, Nora-Jane Noone, MyAnna Buring, Oliver Milburn, Molly Kayll, Craig Conway

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viernes, 10 de junio de 2011

“DOG SOLDIERS” (2002): Ricitos de Oro y los Tres Ositos (versión +18)


“¿Quién osa comerse mi cena y dormir en mi cama?”

Antes de ganarse el respeto en el cine de terror con películas como “The Descent” (2005) o “Doomsday” (2008), el director y guionista Neil Marshall debutó en su primer largometraje con “Dog Soldiers”, en el año 2002. El film fue muy bien recibido en Sitges y fue premiado en los festivales de Bruselas y Luxemburgo, y además tuvo un éxito inesperado en taquilla.

La película nos muestra como un pelotón del ejército británico tiene que defenderse del ataque constante de una familia de licántropos en una casa aislada en los frondosos bosques de Escocia. Además, dicha casa parece ser la morada habitual de estos seres peludos.

Un grupo de soldados ingleses comandados por el sargento Wells (Sean Pertwee) y el soldado raso Cooper (Kevin McKidd), inician una misión de entrenamiento por los remotos bosques de Escocia. Todo transcurre con relativa normalidad hasta que encuentran malherido al capitán Ryan de las Fuerzas Especiales (Liam Cunningham), quien asegura, en un estado semi-chiflado, que toda su tropa ha sido despedazada por unos seres descomunalmente sanguinolentos.

Poco después oyen unos aullidos estremecedores y comienzan a ser perseguidos por una especie de lobos bípedos que tienen la pinta de tener mucha hambre. Por suerte, antes de ser alcanzados son rescatados por la zoóloga de la zona, Megan (Emma Cleasby), quien los lleva con su ranchera hacia el único lugar seguro (a priori) en cientos de kilómetros.

La tropa del sargento Wells
Esta película se convirtió en poco tiempo en una de las más amenas y atractivas de los últimos años en la categoría de hombres lobo, pese a acercarse más a la Serie B. No por el presupuesto, ni por el guión, ni los efectos especiales, ni tan siquiera por el miedo. No termina de destacar en nada pero posee algo de todo.

Con los sustos justos y sangre copiosa, la historia consigue meternos en la película a base de diálogos entretenidos y personajes con una pizca de fondo (de esos que cuando los descuartizan te dices: “pobre, me caía bien”). También es acertado el tono de oscuridad que perdura en toda la cinta y los cambios a “visión canina”, que te hacen descansar de los largos ratos que los protagonistas pasan encerrados en la casa.

Asimismo, el film tiene pequeñas pinceladas de humor y secuencias que te hacen reír de lo absurdas que son. Por ejemplo, es muy curioso que una persona a la que se le están cayendo las tripas pueda esprintar sujetándoselas con la mano y, además, que le vuelvan a juntar la barriga con super glue (desconozco si esto se ha hecho alguna vez, pero es bastante curioso).

Al parecer se está maquinando una segunda parte de la historia, que empezaría justo tras acabar la primera y que en principio tendría cambio de director y guionista.

Para acabar, hay una pregunta que me ronda por la sesera desde que pude ver la película: ¿Qué hubiera hecho Neil Marshall con el presupuesto de “El Hombre Lobo” (2010)?

LO MEJOR: Los bichos, la sangre y los toques de humor

LO PEOR: la trama en si es bastante sosa


TÍTULO ORIGINALDog Soldiers
AÑO2002
PAÍSReino Unido
DURACIÓN105 minutos
DIRECCIÓNNeil Marshall
GUIÓNNeil Marshall
REPARTOSean Pertwee, Kevin McKidd, Emma Cleasby, Liam Cunningham, Thomas Lockyer, Darren Morfitt, Chris Robson y Leslie Simpson

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martes, 7 de junio de 2011

“LA POSESIÓN DE EMMA EVANS” (2010): El Diablo viste de Quiksilver


El pasado festival de Sitges fue el escenario de la presentación de una película española sobre una posesión demoníaca, “La Posesión de Emma Evans”, también conocida con el nombre de “Exorcismus”. Su director es Manuel Carballo, y cuenta con actores como Sophie Vavasseur (“Resident Evil 2: Apocalipsis”) y Stephen Billington (“Resident Evil”).

La cinta está rodada de forma que parezca que hay un tío medio espasmódico con una cámara grabándolo todo (vamos, que se intentó parecer a un documental). La historia transcurre en Londres pero muchas de las escenas se grabaron en Barcelona.

Una adolescente rebelde y problemática de quince años llamada Emma Evans (Sophie Vavasseur), decide intentar liberarse del “ahogo” de sus padres usando unos métodos oscuros y poco tradicionales. Al cabo de poco tiempo empieza a notar que cosas extrañas empiezan a suceder entorno a ella, como las pequeñas lagunas mentales o las voces dentro de su cabeza.


Cuando sus padres se dan cuenta de que el comportamiento de Emma no es ninguna chiquillada propia de su edad, piden ayuda a Christopher (Stephen Billington), hermano de la madre y cura inhabilitado. Emma tendrá que vivir con su “problema” hasta que su tío encuentre un remedio.

Cuando en menos de cinco minutos de película te muestran una escena sin justificación (más tarde te la dan) donde Emma se raja la mano con un cristal, otra que le viene un ataque epiléptico y otra donde se conoce que su tío Christopher es un cura al que han apartado por su conducta, cualquier forma de introducir en la historia al diablo y su posesión pierde todo encanto y no hay factor sorpresa que valga. Desde el inicio de la cinta ya sabes por donde irán los tiros y qué papel jugará cada personaje en la historia.

Christopher (Stephen Billington) enfrentándose al mal
A partir de ahí, la gracia de la película solo reside en intentar pasar un rato con algún que otro susto (sin llegar a pasar miedo),  en saber cuanta gente va a morir y qué le va a pasar a su protagonista que, cuando empieza a estar deteriorada, más que una poseída parece una víctima de Mike Tyson. Por lo que respecta a la historia en si, se trata de la típica en estas películas: posesión, exorcismo y final.

Al menos contamos con algunas escenas en las que el demonio sale a la luz que dan algún que otro escalofrío y están muy bien realizadas, tanto por la actriz como por el maquillaje y los planos. Tengo que mencionar, pero, que hay alguna escena que roza el ridículo como aquella secuencia absurda donde el gran acto de maldad del anticristo es lanzarle la pelota lejos a un niño (¡uuh qué malvado soy!).

Además, tampoco tiene mucho sentido la manera en la cual se trata una posesión demoníaca y violenta, ya que no es lógico que una chica que lleva un diablo asesino dentro la dejen pasear por el pueblo y por la casa sin atarla ni vigilarla, y más sabiendo que el demonio aparece cuando se le antoja.

Un acierto del director fue la inserción de algunas imágenes y escenas mientras se está explicando alguna historia, cosa que le da más expresividad y no requiere de grandes diálogos. Pero en mi opinión, se les fue un poco la mano y en más de una ocasión nos tenemos que zampar escenas que cuando empiezas a asimilar que te las han puesto ya han acabado, y no hemos tenido tiempo para entenderlas.

LO MEJOR: el tono de normalidad o de documental y las escenas siniestras

LO PEOR: las escenas sin sentido, el inexistente terror y alguna escena ridícula


TÍTULO ORIGINALLa Posesión de Emma Evans (Exorcismus)
AÑO2010
PAÍSEspaña
DURACIÓN100 minutos
DIRECCIÓNManuel Carballo
GUIÓNDavid Muñoz
REPARTOSophie Vavasseur, Stephen Billington, Lazzaro E. Oertli Ortiz, Richard Felix, Jo-Anne Stockham, Doug Bradley, Tommy Bastow y Isamaya Ffrench

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jueves, 2 de junio de 2011

"Buried (Enterrado)" (2010): dos metros cúbicos de tensión


Con un presupuesto estimado de 3 millones de dólares y 3 semanas de rodaje en Barcelona, en septiembre de 2010 se estrenó “Buried (Enterrado)”, una de las películas españolas más esperadas de la historia y ganadora de 3 Premios Goya (10 nominaciones).

El director del filme es el español Rodrigo Cortés, creador de la película “Concursante” (2007) y de “Red Lights”, que se estrenará en el 2012. Además el protagonista de la historia es el popular actor canadiense Ryan Reynolds, quien ha trabajado en películas como “Blade: Trinity” (2004) o “Green Lantern” (2011).

El director gallego se propuso hacer vivir una pesadilla claustrofóbica a quien viera la cinta, y en mi opinión lo consiguió. De entre todas las situaciones en las que la mayoría de los seres humanos no tardaríamos mucho tiempo en perder la cabeza, “Buried” (2010) nos muestra una de las que más angustia y desesperación nos podría provocar: despertarse enterrado bajo tierra en un ataúd de madera.

Paul Conroy (Ryan Reynolds) trabaja de transportista en Irak desde hace unos nueve meses, hasta que un día se ve envuelto en un tiroteo entre soldados americanos y unos insurgentes iraquíes.

Unas horas más tarde, Paul se despierta en la total oscuridad en lo que parece ser una caja de madera. Pronto descubre que además está enterrado bajo tierra en alguna zona del país. A partir de ahí solamente cuenta con un encendedor Zippo, con un lápiz y con una BlackBerry con el menú en iraquí, para intentar hallar el modo de salir vivo de esta lata de conservas.


Esta película se convirtió para mí en una de esas que sabes que tienes que ver, pero que de alguna manera hay algo que te lo impide hacer, algo te que quiere evitar el mal trago de tener que pasar un mal rato, y que quiere eludir un más que factible principio de ansiedad. No obstante, llega el día que no se puede elidir la tentación que supone este título y, sin más remedio, la tienes que ver. Empieza a sonar la música de los títulos de crédito,  y el estrés ya empieza a ser “oficial”.

Paul Conroy (Ryan Reinolds)
Pero sorprendentemente aquí acaban las altas tensiones, y en cuanto termina el filme descubres que, en lugar de haber visto el causante de gastarte dinero en pastillas para la ansiedad, has tenido el placer de ver uno de los mejores thrillers psicológicos de los últimos años.

Ryan Reynolds hace un papel sublime. Consigue transmitir la zozobra que se consideraría normal en estos casos,  y gracias a esto consigue que el 100% del reparto para esta película roce la matrícula de honor, básicamente porque él es el único actor que se deja ver (bueno, la actriz Ivana Miño aparece unos segundos en un vídeo del móvil, pero por eso no le van a nominar a los Goya).

Sin embargo, si Reynolds hace una gran interpretación, los héroes de esta producción son sin duda Rodrigo Cortés y el guionista (Chris Sparling), quienes consiguen (a través de movimientos de cámara inverosímiles y una trama intrigante y emocionante) engancharte a la historia sin echar de menos los efectos especiales, las secuencias de acción ni los diálogos súper creativos y profundos.

En definitiva, recomiendo que no hagáis como un servidor y que cuando tengáis la oportunidad de ver este largometraje, no dudéis en hacerlo.

LO MEJOR: la trama, los planos de la cámara y poderte meter en la historia sin efectos especiales

LO PEOR: al final falta pasar un poco más de angustia


TÍTULO ORIGINALBuried
AÑO2010
PAÍSEspaña
DURACIÓN93 minutos
DIRECCIÓNRodrigo Cortés
GUIÓNChris Sparling
REPARTORyan Reynolds y Ivana Miño                                                            

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domingo, 29 de mayo de 2011

"The Troll Hunter" (2010): el "coco" vive en Noruega


Es el año 2010, eres noruego y dispones de aproximadamente 3 millones de dólares (según IMDb). ¿Qué harías? Pues el director y guionista Andre Øvredal no dudó en engendrar una de las películas más esperadas del año por los seguidores del género fantástico y freaks consolidados.

“The Troll Hunter” (Trolljegeren) es un largometraje al estilo “falso documental” grabado en primera persona por los propios protagonistas (como ya hemos visto en las cintas “Cloverfield”, “[REC]” o “Diary of the Dead”), y nos cuenta como unos jóvenes reporteros descubren que el gobierno de Noruega ha estado ocultando la existencia de unos seres abominables pertenecientes a la mitología escandinava: los trols.

Thomas, Johanna y Kalle son tres estudiantes de periodismo que se lanzan a perseguir con su cámara a un supuesto cazador furtivo de osos, Hans (Otto Jespersen), quien es sospechoso de haber abatido a un oso que había salido de su territorio.

Tras muchas horas de persecución, los chicos se encuentran perdidos en mitad de un bosque cuando de repente encuentran a Hans huyendo de algo enorme y monstruoso que no acaban de vislumbrar.

En un principio, se muestran incrédulos cuando Hans les explica que lo que había en el bosque era un trol, y que realmente su trabajo es cazar a los que se extravían de su zona. Pero cuando el cazador les invita a acompañarle a una partida, los muchachos descubren no solo que los trols existen, sino que el gobierno noruego lo ha estado encubriendo y que últimamente estos seres antropomorfos se están comportando de una manera inusual.


Hans (Otto Jespersen) cazando un trol
Al iniciar la película puede parecer que va a tratarse de una historia lenta, aburrida y con la aparición fugaz de algún “bicho” deformado y poco trabajado. La poca verosimilitud de los actores que interpretan a los estudiantes y el intento de hacer pasar la película como una “cinta real encontrada bajo una piedra” provoca que empieces a lamentar el hecho de haber pulsado el play.

Pero, sorprendentemente, cuando pasan los minutos la cosa se pone interesante, sobretodo cuando empiezan a aparecer algunos monstruos y Hans el cazador explica a los jóvenes todo acerca de los trols (los tipos de trol, tamaños, hábitos, particularidades, etc.).

Cuando aparecen las criaturas, no lo hacen de manera que se vean fugaz y parcialmente para así esconder la falta de buenos efectos especiales. Al contrario, siempre que aparecen los trols lo hacen en cuerpo entero y, aunque alguna vez se nota la falta de recursos, hay algunas secuencias (como la del trol gigantesco) que son realmente estremecedoras. Además, los paisajes noruegos siempre son un obsequio para los ojos.

Thomas es el presentador del "documental"
En lugar de centrarte en la trama, el interés radica en saberlo todo sobre los trols y la manera en la cual se ha conseguido plasmar. Todo lo referido a estos engendros ha sido extraído de la mitología escandinava y todas sus leyendas. Algunas de las particularidades que tienen son el hecho de que algunos trols exploten y otros se petrifiquen (en función de la edad) con la exposición de la luz ultravioleta, que les guste masticar neumáticos, o que tengan la capacidad de oler la sangre de la gente cristiana. Creo que esta última característica queda un poco fuera de lugar y se contradice con lo que se cuenta en la película ya que, durante la historia, se deja clarísimo que un trol es un animal y no un ser de un mundo fantástico. Incluso se dan explicaciones científicas para demostrar el hecho de que estallen o se petrifiquen cuando se exhiben enfrente de la luz solar.

En definitiva, esta es una pequeña producción que cuenta con una grandísima idea. No obstante, los recursos, el guión y la estampa final son bastante insuficientes. No sería de extrañar que los rumores de remake americano finalmente se cumpliesen.

LO MEJOR: la originalidad y los trols

LO PEOR: la poca credibilidad de los jóvenes


TÍTULO ORIGINALTrolljegeren / Trollhunter
AÑO2010
PAÍSNoruega
DURACIÓN90 minutos
DIRECCIÓNAndré Øvredal
GUIÓNAndré Øvredal
REPARTOOtto Jespersen, Glenn Erland Tosterud, Johanna Morc, Tomas Alf Larsen y Hans Morten Hansen

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domingo, 22 de mayo de 2011

“Monsters” (2010): viaje y romance (y calamares cósmicos)


Después del fatídico día en que mis ojos tuvieron que posarse enfrente de “Skyline” (2010), necesitaba reemplazarla de mi cerebro por otra película de alienígenas más digna de reposar en mi humilde sesera.  Y gracias a “Monsters”, dirigida por Gareth Edwards, conseguí mi objetivo.

Hace seis años, la NASA descubrió vida extraterrestre en el Sistema Solar. Después de enviar una sonda para traer muestras a la Tierra, ésta se estrelló en México y una nueva raza de criaturas aberrantes con forma de pulpo empezó a pasearse por nuestro planeta.


Andrew Kaulder (Scoot McNairy) es un fotógrafo norteamericano que trabaja en una revista muy importante. Cuando se encuentra en México, los monstruos provocan una catástrofe en la ciudad, y Kaulder es obligado por su jefe a ir en busca de su hija Sam (Whitney Able), quién está herida en el hospital. Una vez la encuentra, tiene que asegurarse de que Sam llegue a su casa de Estados Unidos sana y con todas las extremidades en su lugar. Pero, lógicamente, eso no va a ser fácil, ya que la ruta para llegar a su hogar está infestada de pulpos espaciales.


A medida que los dos protagonistas avanzan hacia su objetivo, ambos se van conociendo mutuamente y, poco a poco, se forja lo que será el inicio de su romance particular.

Seguramente habrá gente que acabó decepcionada al terminar la película, ya que los aliens aparecen muchas veces en un segundo plano y nunca acaban imponiéndose como argumento principal. Pero, en realidad, fue lo mejor que podía hacerse en este caso, ya que con el poco presupuesto que se tenía, un mayor protagonismo de los monstruos hubiera resaltado aún mas los pobres efectos especiales del film.


Sam (Whitney Able) y Kaulder (Scoot McNairy)
El guión se centra más en la historia de Kaulder y Sam, quienes tienen propias historias por separado que les dan bastante profundidad como personajes. Por ejemplo, Kaulder tiene un hijo con el cual no puede hacer de padre, y Sam es la prometida de un joven adinerado con alergia a las mascotas, al que no ama como al inicio.


Además, la trama también se concentra en mostrar la devastación que los alienígenas han creado con el paso de los años y la dificultad que hay para llegar a América del Norte. Hay quien piensa que la película es un espejo de la realidad, donde a un lado hay pulpos, y en el otro está la inmigración proveniente de México, la cual quiere entrar en el país a toda costa y poder así vivir con los privilegios y la libertad que se merecen.


En definitiva, en “Monsters” no encontraréis unos efectos especiales de ensueño ni un suspense perturbador, sino que os vais a encontrar con una buena historia de dos personas que se conocen, un viaje espinoso hacia la salvación y una trama muy bien ambientada en lo que sería una invasión espacial.

LO MEJOR: una historia muy creíble con un presupuesto raquítico

LO PEOR: se echan de menos a más monstruos, pero los efectos especiales tampoco acompañan mucho


TÍTULO ORIGINALMonsters
AÑO2010
PAÍSReino Unido
DURACIÓN94 minutos
DIRECCIÓNGareth Edwards
GUIÓNGareth Edwards
REPARTOScoot McNairy y Whitney Able                                                                                                                                  

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miércoles, 18 de mayo de 2011

“Rammbock” (2010): guten zombiefilm


En escaso tiempo hemos visto como Europa puede hacer buen cine zombie. Largometrajes como “Carne Muerta” (Irlanda, 2004), “[REC]” y “[REC]2” (España, 2007 y 2009) o “La Horda” (Francia, 2009), han demostrado que el viejo continente también está preparado para recibir la invasión de la cultura no-muerta. Por este motivo no es extraño que, en 2010, Alemania quisiera unirse a la fiesta con la producción de “Rammbock”, una película de humilde presupuesto de zombies sprinters ambientada en un bloque de pisos berlinés.

Michael (Michael Fuith) viaja al centro de la capital Alemana para intentar inútilmente recuperar a su exnovia Gabi (Anka Graczyk). Cuando llega a su apartamento, solamente se encuentra con un fontanero y su joven aprendiz.

En cuestión de minutos, en la calle empiezan a acontecer extraños incidentes provocados por personas que parecen haber perdido la cordura, e intentan desesperadamente morder i comerse a todo ser viviente que encuentran. Cada persona que es mordida, no tarda mucho en convertirse en otro homicida loco con sed de sangre.

Después de que el fontanero haya entrado en el menú de mediodía de los caníbales, Michael y el aprendiz Harper (Theo Trebs), se exilian en el piso de Gabi. Desde este momento, la película se convierte en una lucha por la supervivencia y por descubrir cual ha sido el destino de la “Julieta” particular de Michael.

“Rammbock” muestra algún aspecto novedoso en lo que se refiere a los zombis, como la posibilidad de retrasar la transformación a base de pastillas o el peculiar punto débil de los muertos vivientes. Además, en toda la película no aparece ningún tipo de arma de fuego, ni ningún infectado con pistola al cual podérsela quitar. Solamente Harper, en un deplorable intento para demostrar que es un manitas, crea una especie de tirachinas que no mataría ni a una cría de gatito. Pese a estas peculiaridades, si estamos buscando “la película definitiva”, no será ésta la ocasión.
Michael (Michael  Fuith) observa la devastación que ha sufrido Berlín

El guión y la forma que tienen los zombis de entrar en acción no son muy complejos de elaborar: chico quiere recuperar a chica y cuando se dirige a ser rechazado de nuevo, aparecen unos crueles asesinos antropófagos. Pero siendo sincero, tampoco espero que alguna película de zombies gane el Óscar al mejor guión.

Eso sí, la cinta consigue en apenas una hora hacerte vivir la trama como si estuvieras en Berlín. La tristeza que transmite el protagonista, el “tempo” lento en algunas partes del film, el alboroto y la confusión que montan los muertos, y las complicaciones que tienen los protagonistas por conseguir comida y medicamentos, permiten al espectador meterse en la película y sentirse realmente mal.

En fin, esta película confirma lo que he mencionado al principio del post: Europa se está poniendo las pilas y no tengo ninguna duda que con el paso del tiempo este bello continente nos dará muchas más alegrías.

LO MEJOR: que con poco presupuesto se hagan películas como ésta

LO PEOR: a veces nuestro protagonista hace "acciones de enamorado" que ponen nervioso


TÍTULO ORIGINALRammbock (Siege of the Dead)
AÑO2010
PAÍSAlemania
DURACIÓN59 minutos
DIRECCIÓNMarvin Kren
GUIÓNBenjamin Hessler
REPARTOMichael Fuith, Anka Graczyk, Theo Trebs, Emily Cox y Carsten Behrendt

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jueves, 14 de abril de 2011

"La Herencia Valdemar" (2010): terror a medias


Publicado en Terrorífilo


En enero de 2010 fue estrenada en España la película "La Herencia Valdemar", una adaptación de la obra del escritor H. P. Lovecraft dirigida por José Luis Alemán.

Protagonizado por Laia Marull ("Te Doy Mis Ojos") y Óscar Jaenada ("Camarón", "Che: Guerrilla"), esta película narra la historia de Luisa, una tasadora de viviendas antiguas e históricas que se ve obligada a ir a la mansión Valdemar para determinar el valor de las muchas antigüedades que alberga esta residencia.


Tras unos días sin noticias de Luisa, su jefe le ordena a Nicolás ir tras su búsqueda. En el tren de camino a la mansión, Nicolás se reúne con la presidenta de la Fundación Valdemar, quien le relata la historia de los condes de Valdemar y le explica cómo se forjó la leyenda de la maldición del caserón hacia donde se dirigen.

La película está dotada de un terror suave e incluso dócil. Sin escenas de horror moderno (en el que predominan los sustos y la angustia), es una historia de miedo que deja de banda las sorpresas y los sobresaltos, para centrarse en el relato en sí.

La Mansión Valdemar
Los pocos momentos de inquietud o temor los encontramos al inicio de la cinta, pero a partir de ahí el interés radica en la trama y la intriga que nos aporta el guión.

La razón por la cual hemos denominado a esta cinta como “terror a medias” es muy sencilla: tras casi dos horas de duración, se corta la historia y uno se queda prácticamente igual que en los primeros veinte minutos. La historia principal de la película (la de Luisa y Nicolás) queda marginada para dar protagonismo a las raíces de la maldición. Pero todo tiene una explicación: hay una segunda parte.

"La Herencia Valdemar II: La Sombra Prohibida" se estrenó en España a comienzos del año y se cuenta el desenlace de la historia.

El director José Luis Alemán rodó las dos películas de forma seguida, como ya hizo anteriormente Peter Jackson en la trilogía de "El Señor de los Anillos". Además, esta película no contó con subvenciones y el propio director tuvo que encontrar el método de financiarlo por su cuenta (el presupuesto final asciende a 13 millones de euros).

LO MEJOR: Buen argumento, buenos actores y buena escenografía

LO PEOR: Hace falta esperar a la segunda parte para "empezar" a ver la película


TÍTULO ORIGINALLa Herencia Valdemar
AÑO2009
PAÍSEspaña
DURACIÓN110 minutos
DIRECCIÓNJosé Luis Alemán
GUIÓNJosé Luis Alemán
REPARTODaniele Liotti, Laia Marull, Silvia Abascal, Paco Maestre, Óscar Jaenada, Paul Naschy, Jesús Olmedo, Eusebio Poncela, Rodolfo Sancho, Jimmy Barnatán, Norma Ruiz y Ana Risueño

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martes, 12 de abril de 2011

"[REC] 2" (2009): infección en las Ramblas de Barcelona, segundo asalto


Publicado en Terrorífilo


Después del gran éxito obtenido por la película "[REC]" (2007), dirigida por Jaume Balagueró y Paco Plaza, a finales del año 2009 se estrenó "[REC]2", la segunda parte de esta espeluznante trama.

La historia toma el relieve de la primera entrega y comienza solo 15 minutos después del final de "[REC]", cuando Ángela Vidal (Manuela Velasco) es arrastrada hacia la oscuridad por el ser del ático.

Esta vez los protagonistas son los integrantes de un grupo GEO (Grupo Especial de Operaciones), cuya misión es entrar en el edificio infectado e ir en busca de supervivientes.


Justo antes de entrar, se les incorpora un agente del Ministerio de Sanidad, llamado Dr. Owen (Jonathan Mellor), quien les informa que la misión va a consistir en hallar pruebas de lo ocurrido y hacerse con una muestra de sangre infectada. Una vez dentro, van a intentar llevar a cabo su misión vigilando siempre que no les claven sus colmillos los zombis poseídos.

A la vez, la película también narra la historia de tres niños preadolescentes que se cuelan en el edificio a través de las alcantarillas con el cometido de grabar lo que está pasando dentro, ya que han visto el alboroto exterior y su afán de acciones vandálicas les empuja a descubrir qué sucede.

El Dr Owen (Jonathan Mellor) intenta reducir a una infectada
En esta ocasión, los directores y guionistas decidieron rodar la película no solo con una cámara, sino con seis: la cámara principal que lleva uno de los integrantes del grupo GEO; tres mini cámaras colocadas en los cascos de los militares; una cámara de video doméstica, propiedad de los niños exploradores; y la cámara con la que se grabó la primera parte, ya que Ángela Vidal aparece de repente con el aparato en mano.


Al igual que en la primera entrega, la sensación, mientras se está viendo el filme, es de angustia, ansiedad, intranquilidad y que tras cada puerta un ser demoníaco pueda abalanzarse sobre los protagonistas.

Por otro lado, el porcentaje de sobresaltos es considerablemente más reducido que la película anterior. La razón básica es que cuando se entra en la sala de cine, esta vez uno ya sabe lo que se va a encontrar. No hay el factor sorpresa de encontrarte repentinamente "rodeado" de muertos vivientes que, más que comerte, lo que quieren es que te venga un infarto.

Actualmente se está rodando la precuela ("[REC] Génesis"), dirigida por Paco Plaza, y el próximo año empezará el rodaje de la secuela ("[REC] Apocalipsis"), que será dirigida por Jaume Balagueró. Las dos producciones serán estrenadas (si todo va bien) en otoño de 2011 y de 2012, respectivamente.

LO MEJOR: La continua sensación de 'peligro', las 6 cámaras con las que se explica la película y la noticia de que habrá una precuela y una secuela

LO PEOR: La desaparición del factor sorpresa


TÍTULO ORIGINAL[REC] 2
AÑO2009
PAÍSEspaña
DURACIÓN85 minutos
DIRECCIÓNJaume Balagueró y Paco Plaza
GUIÓNJaume Balagueró, Manu Díez y Paco Plaza
REPARTOManuela Velasco, Jonathan Mellor, Óscar Zafra, Juli Fàbregas, Javier Botet, Ferrán Terraza, Àlex Batllori y Andrea Ros

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jueves, 31 de marzo de 2011

"Dead Set" (2008): el Gran Hermano no lo controla todo


Publicado en Terrorífilo


En lo que respecta al cine zombi, son muchos los autores que nos han mostrado como sería una invasión de muertos vivientes desde diferentes perspectivas.

Por ejemplo, George A. Romero nos lo mostró con un grupo de personas atrapadas en un centro comercial de Estados Unidos en "Dawn of the Dead" (1978). En cambio, en 2005 lo hizo en "La Tierra de los Muertos Vivientes" con una civilización postapocalíptica que intentaba volver a la vida anterior.

Pero cuando pensábamos que no podía haber una visión más insólita, en el año 2008 el director Yann Demange tuvo la idea de invadir uno de los sitios más peculiares del planeta: el estudio de televisión y la casa del programa/reality show "Gran Hermano" (Big Brother) en Inglaterra.

"Dead Set" es una miniserie inglesa que consta de cinco capítulos (138 minutos en total). Ésta narra la historia de Kelly (Jaime Winstone), una auxiliar de producción que se pasa la vida trayéndole cafés y chicles de nicotina a su despreciable y repugnante jefe.

Los zombies también ven Gran Hermano
Lo que tiene que ser una "noche de expulsión" normal y corriente, se transforma en una escabechina humana cuando un ejército de muertos revividos asaltan las inmediaciones de los estudios. Kelly deberá esconderse en el lugar más seguro y aislado que pueda encontrar: la casa de "Gran Hermano".


Allí, tendrá que hacer creer a los concursantes que en el mundo exterior está teniendo lugar una catástrofe de proporciones bíblicas, y a la vez encontrar la manera de no ser comidos a corto plazo.

Esta serie, que también puede ser visionado en formato película, demuestra que, a excepción del maestro Romero, los autores optan por representar a los zombis como unos "sprinters" de talla mundial, que no se cansan nunca de correr y que les gusta más morder e infectar que darse un festín con sus víctimas.

Este hecho quizá es debido a que mucha gente no creería que un ente medio podrido, que camina a un kilómetro por hora , fuera capaz de atrapar e infectar a nadie.

A parte de eso, la miniserie sorprende en su grado de sobresaltos y gore. Viendo la carátula y leyendo la sinopsis, uno tiene tendencia a pensar que se va a desternillar de risa.

Como curiosidad, cabe destacar que muchos de los integrantes de la película son auténticos concursantes o presentadores del "Big Brother" inglés (incluso algunas escenas se rodaron mientras se celebraba este exitoso programa).

LO MEJOR: El entorno en el que se desarrolla la historia, los maquillajes y las escenas de 'gore'

LO PEOR: Cuando mejor te lo estás pasando, va y se acaba la película


TÍTULO ORIGINALDead Set (TV)
AÑO2008
PAÍSReino Unido
DURACIÓN138 minutos
DIRECCIÓNYann Demange
GUIÓNCharlie Brooker
REPARTOJaime Winstone, Riz Ahmed, Davina McCall, Liz May Brice, Warren Brown, Shelley Conn, Beth Cordingly, Adam Deacon, Kevin Eldon, Kathleen McDermott y Andy Nyman

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martes, 29 de marzo de 2011

"Carne Muerta" (2004): de las vacas locas a las vacas zombi


Publicado en Terrorífilo


"Carne Muerta" (2004) es una película de muertos vivientes ambientada en los campos de Irlanda. Su director, Conor McMahon, ha conseguido hacer un largometraje con el presupuesto con el que George A. Romero habría rodado un par de escenas en “La Tierra de los Muertos” (2005).

Lo que para una joven pareja tenían que ser unas vacaciones románticas en la campiña irlandesa, se va a transformar en una odisea para salvar sus vidas.

Helen (Marian Araujo) y su novio son atacados por un hombre al que han atropellado previamente. El novio de la chica es mordido y automáticamente se transforma en un muerto viviente e intenta comerse a su querida pareja.

A partir de aquí, Helen huye de numerosos zombis con la ayuda del enterrador del pueblo, quien le explica que la plaga ha sido causada por la mordedura de una vaca que presentaba una variedad atípica del síndrome de las “vacas locas”.

Helen (Marian Araujo) y el enterrador escondidos de los muertos
Si algo llama la atención de esta historia, es sin duda el hecho de que no aparece ninguna arma de fuego hasta el último minuto de la película. Hay un amplio repertorio de objetos que se transformarán en armas improvisadas para deshacerse de los muertos: un clavo, una lima para las uñas, una aspiradora (que protagoniza el mejor asesinato zombi de la película), unos zapatos de tacón, una rama de árbol y diferentes herramientas utilizadas en el campo.

Pese a que el guión es muy simple y sin ninguna moraleja aparente (a parte de “corre sin parar si te persiguen unos muertos renacidos come-personas”), es un filme que lleva a cabo su función de manera eficaz: distrae.

Si no eres un apasionado del género zombi, esta película no la vas a recordar. Pero si eres fanático de este tipo de filmes, es una cinta que no puede faltar en tu filmoteca cerebral.

LO MEJOR: Lo bien invertido que está el poco presupuesto y los asesinatos zombies sin armas de fuego
LO PEOR: Un poco más de profundidad en el guión no haría daño, que pensar no cuesta dinero


TÍTULO ORIGINALDead Meat
AÑO2004
PAÍSIrlanda
DURACIÓN79 minutos
DIRECCIÓNConor McMahon
GUIÓNConor McMahon
REPARTOMarian Araujo, David Muyllaert, Eoin Whelan, Dave Ryan, Amy Redmond y Kathryn Toolan

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jueves, 10 de marzo de 2011

"Shaun of the Dead" (2004): comecerebros persiguiendo a descerebrados


 Publicado en Terrorífilo


El director Edgar Wright (“Hot Fuzz”) y el actor y guionista Simon Pegg (“Nueva York para Principiantes”, “Hot Fuzz”) decidieron realizar una película en homenaje al género zombi y a George A. Romero, al ser fanáticos de la categoría y del famoso director.

Los dos coincidieron en la exitosa serie inglesa “Spaced”, y allí surgió la idea de desarrollar una pieza de culto a este autor y otras celebridades como John Carpenter, Peter Jackson y Sam Raimi.

Este film es una especie de mezcla entre cine de terror, comedia y romance. Algunos la han etiquetado como “una comedia romántica donde aparecen muertos vivientes”, pero realmente es “una película de humor negro y zombis, donde el protagonista está enamorado”, que no es lo mismo.

La película nos cuenta la historia de Shaun (Simon Pegg), un hombre que casi ha cumplido los treinta, trabaja en una tienda de electrodomésticos y su única razón de ser es ir a su pub favorito, el Winchester, con su mejor amigo Ed (Nick Frost), para emborracharse.

Su novia Liz (Kate Ashfield), se da cuenta de que permanecer al lado de Shaun no le permitirá evolucionar en su vida, y decide terminar la relación.

Shaun está destrozado y en ese momento se da cuenta que está enamorado de Liz y que hará lo que haga falta para recuperarla. Pero un “perdona” y unas flores no serán suficientes, tendrá que hacer algo más complicado: rescatarla de una invasión de cadáveres resucitados que está acechando la ciudad de Londres, Inglaterra.

Shaun (Simon Pegg) y compañía
Ed y Shaun idean un plan para salvar a la madre de éste cuyo marido ha sido mordido por un fiambre vivo, rescatar a Liz de su apartamento (y de pasada a sus pedantes amigos) y refugiarse en el sitio que ellos creen más seguro de la zona: el Winchester. A parte de todo esto, tendrán que esquivar los permanentes ataques de los mastica-carne armados con una pala y un bate de criquet.

En "Shaun of the Dead" no se llega a sentir terror, ni inquietud, y apenas te preocupas de cual será la suerte de los protagonistas. Es más, la mayor parte de la película sucede en un domingo por la mañana, no en una noche cerrada que impida la posibilidad de ver venir a los muertos.

Lo que de verdad importa en esta película es el tono humorístico con el que sus personajes se relacionan entre sí e intentan que no se los coman. Por ejemplo, llama la atención la manera en que los dos protagonistas intentan deshacerse de los primeros zombis que ven, cuando pretenden matarlos lanzándoles discos de vinilo a la cabeza.

Llena de referencias a otras películas y autores (como cuando los protagonistas se refugian en la bodega del Winchester, que es una clara alusión a “La Noche de los Muertos Vivientes” de George A. Romero), esta cinta es indispensable para cualquier amante del género, ya que, aunque la mayoría del tiempo hace reír, no le falta ninguna característica que los fanáticos buscan en este tipo de películas: sangre, gore, epidemia y muertos.

 

TÍTULO ORIGINALShaun of the Dead
AÑO2004
PAÍSReino Unido
DURACIÓN99 minutos
DIRECCIÓNEdgar Wright
GUIÓNEdgar Wright y Simon Pegg
REPARTOSimon Pegg, Kate Ashfield, Nick Frost, Dylan Moran, Lucy Davis, Bill Nighy, Penelope Wilton y Jessica Stevenson


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